Mitos sobre el vehículo eléctrico
13 min lectura26 may 2020

El adiós definitivo a los falsos mitos sobre el coche eléctrico

Novedades y tendencias | Vehículo eléctrico

Sí, todavía existen demasiados mitos sobre el vehículo eléctrico que esconden las grandes y verdaderas ventajas del coche eléctrico.

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Que si tienen poca autonomía, que si no hay suficientes puntos de recarga, que si son demasiado caros, que si no tienen tanta potencia… ¿Sabías que todas esas afirmaciones están muy lejos de ser verdad?

Sí, sabemos que la desconfianza y la reticencia por parte de la sociedad y de los compradores es generada por la falta de información y en parte también por la novedad de esta tecnología. ¡Pero parece mentira que hoy en día aún existan tantos mitos infundados que rodean el vehículo eléctrico! ¡Queremos desmentirlos a rajatabla!

1. El mito que no hay suficientes puntos de recarga

¿Verdad que no hay una gasolinera en cada pueblo ni en cada esquina y a nadie le cunde el pánico? Que sí, que las hay a montones, pero la gran ventaja de los puntos de recarga frente a las gasolineras convencionales es que pueden ser instalados en cualquier lugar que disponga de acceso a corriente eléctrica: hoteles, centros comerciales, grandes empresas, vías públicas, parkings, restaurantes…

Y lo bueno y mejor es que incluso pueden ser utilizados en sitios donde no exista tal acceso ni infraestructura de carga, gracias a las estaciones portátiles de recarga rápida como las desarrolladas por Volkswagen.

Tesla ya supera los 15.000 Superchargers desplegados alrededor del mundo. En Europa existen 100.000 puntos de recarga y la red de recarga ultra-rápida (350 kW) de IONITY ya cuenta con más de 230 estaciones de carga por toda Europa con un promedio de seis puntos de carga por cada estación y con previsión de contar con un total de 400 estaciones para finales de 2020.

Es cierto que la red de puntos de recarga no es lo extensa que nos gustaría que fuese, pero no debemos olvidar que una de las grandísimas ventajas del coche eléctrico es que podemos recargarlo en casa durante la noche o en el trabajo durante el día, cosa que nos permite disponer de la máxima autonomía prácticamente día tras día. Por tanto, ¿no crees que los puntos de recarga públicos están un poco sobrevalorados?

Además, ¿sabías que pronto la ley obligará a las gasolineras a instalar puntos de recarga, así como a los edificios de nueva construcción?

2. El mito que los períodos de recarga son demasiado largos

Es el único de los 10 mitos sobre el coche eléctrico que tiene parte de razón.

Si hablamos de recargas domésticas, el período de recarga no resulta un problema ya que el VE suele recargarse durante la noche, el período más barato acorde a la tarifa supervalle. Si este es tu caso, ¡enhorabuena! El tiempo que “perderás” cargando tu vehículo serán los pocos segundos que tardarás en conectar el cable al llegar a casa y en desconectarlo al salir de casa.

Sin embargo, el problema aparece cuando nos vamos de viaje y necesitamos “repostar” a medio camino, por ejemplo. Es posible que nos encontremos con un punto de recarga convencional o semi-rápida que requiera más de una hora de carga para poder seguir con nuestro trayecto.

No obstante, gracias a redes de carga como las de IONITY y gracias a las potentes baterías de los nuevos coches eléctricos que aparecen en el mercado, este problema está empezando a desaparecer.

Y, además, la gran mayoría de trayectos que se realizan en el día a día no requieren más de 60km, según la media europea. Dicha autonomía se puede recuperar en tan sólo 4 horas con en un enchufe convencional (y en minutos si se trata de un punto de recarga semi-rápida o rápida), sin necesidad de tener siempre el vehículo recargado al 100%.

3. El mito que los coches eléctricos tienen poca autonomía

Sin duda, hace unos años este era uno de los mitos sobre el vehículo eléctrico que era una verdad como un templo, ¡pero ya ha dejado de ser una realidad!

La gran mayoría de modelos actuales oscilan entre los 300 y 500 km de autonomía WLTP e incluso los hay que superan los 600 km, como algunos modelos long range de Tesla.

Y el problema de la ansiedad de rango o range anxiety desaparecerá por completo en no más de cinco años. Sigue leyendo... en el mito nº10 encontrarás el por qué ;)

4. El mito que los coches eléctricos no son tan seguros como los de combustión

Uno de los grandes mitos sobre el coche eléctrico que, paradójicamente, resulta ser todo lo contrario. Precisamente se ha demostrado que los coches eléctricos son (mucho) más seguros que sus equivalentes diésel o gasolina.

  • Sin peligro de electrocutarnos

Los VE están perfectamente aislados e impermeabilizados ya que sus respectivas baterías están protegidas por cajas blindadas y, en caso de impacto, el sistema desconecta de forma inmediata la corriente eléctrica. 

¿Sabías que en el tsunami y terremoto de 2011 de Japón más de 20 Nissan LEAF fueron afectados (cubiertos de agua, golpeados, volcados…), pero en todos los casos sus componentes permanecieron aislados y no provocaron ningún accidente?

  • Más seguros en caso de impacto

Los crash-test superados por vehículos eléctricos han obtenido las máximas puntuaciones jamás registradas.

Y eso es porque una de las ventajas del coche eléctrico es que no cuenta con un gran motor de combustión interna y eso facilita que pueden diseñarse más espacios pensados en absorber mejor la energía que se libera en un choque.

Además, el riesgo de incendio es cuatro veces mayor en un gasolina o diésel que en un eléctrico.

  • Conducción más segura

Y, por último, los eléctricos cuentan con un centro de gravedad más bajo gracias al hecho que las baterías se sitúan en la parte inferior del automóvil, dotándolos de mayor estabilidad.

Así que no, no existe ningún peligro conduciendo en condiciones climatológicas adversas (como lluvia o tormentas eléctricas), ni recargando el vehículo eléctrico y, por supuesto, tampoco existe ningún tipo de riesgo si limpiamos un coche eléctrico en un túnel de lavado… Puede parecer algo estúpido, ¡pero realmente existen estas preocupaciones!

Y, además, por si te surge la duda, gran parte de las mayores aseguradoras ya han creado coberturas específicas para vehículos eléctricos, con lo que esto tampoco debería suponer ninguna preocupación.

5. El mito que un coche eléctrico no tiene tanta potencia como uno de gasolina

Este es otro de los grandes falsos mitos sobre el coche eléctrico, porque precisamente, como el anterior mito, ¡resulta ser todo lo contrario!

A parte de alcanzar velocidades como las que alcanzan cualquier gasolina o diésel, una de las principales características de los vehículos eléctricos es que entregan el 100% de su par motor desde 0 revoluciones, por lo que aceleran mucho más que sus respectivos de combustión.

Para cuando en otro coche has terminado de meter la marcha, revolucionar el motor y soltar embrague, el eléctrico ya te saca dos cuerpos de ventaja. ¡Así de simple!

El Hyundai KONA eléctrico puede acelerar de 0 a 100 km/h en sólo 7,6 segundos; el BMW i3s en 6,9s; el Tesla Model 3 en 3,4s y el Model S en tan sólo 2,5 segundos.

Seguirás disfrutando de la conducción, ¡pero aún más y de forma sostenible!

6. El mito que los vehículos eléctricos son demasiado caros

Si bien es cierto que, por el momento, el precio inicial de un coche eléctrico sigue siendo superior al de su equivalente térmico, no olvidemos que hablamos de una diferencia que se ve compensada en poco tiempo:

  • Mantenimiento mucho más económico

Los eléctricos no tienen aceite ni filtros que cambiar, por lo que su mantenimiento es mucho más barato. Al no tener un motor y una transmisión con miles de piezas en movimiento, tienen muchas menos averías y menos reparaciones. ¡Adiós al cambio de pastillas de freno y discos con la frenada regenerativa!

El hecho de contar con una estructura mecánica mucho más simple hace que las revisiones y el mantenimiento del vehículo supongan un ahorro de un 50% frente a uno de combustión. Sin duda, ¡una de las principales ventajas del coche eléctrico!

  • Coste por kilómetro más barato

Circular 100km con un eléctrico cuesta desde 0,5€ hasta 1€ con tarifa supervalle frente a 5,50€ en diésel y 8€ en gasolina. Un ahorro muy significativo, ¿verdad?

  • Ayudas económicas

Por una parte, muchas ciudades ofrecen plazas de parking gratuitas para el estacionamiento de vehículos eléctricos para fomentar su uso, así como recargas gratuitas o a precios muy reducidos.

Por otra parte, en muchos países se gozan de subsidios para la compra de vehículos eléctricos (como el plan MOVES de España) y de bonificaciones en el impuesto de matriculación (en España, por ejemplo, es un impuesto del que quedan exentos los VE), además de rebajas en otros impuestos como el de Vehículos de Tracción Mecánico de hasta un 75%.

Y a todo esto le sumamos que en un par de años vista los precios de los coches eléctricos empezarán a equipararse a los de combustión. Sin ir más lejos, Dacia ya ha anunciado que lanzará su primer SUV eléctrico en Europa por un precio alrededor de los 15.000€ que, teniendo en cuenta las ayudas y bonificaciones (como el MOVES), podríamos adquirirlo por menos de 10.000€.

¡Adiós a otro de los mitos sobre el vehículo eléctrico!

7. El mito que llegará el día en que se colapsaran las redes eléctricas

Mentiras y más mentiras sobre el coche eléctrico… Aunque algunos afirman rotundamente que la red eléctrica no soportará la demanda, la realidad es que los vehículos eléctricos apenas consumen un 0,5% de la producción de electricidad. Las principales distribuidoras de electricidad ya han realizado multitud de estudios que demuestran que la red actual está preparada para la adaptación al parque de vehículos eléctricos previsto para los próximos años.

De hecho, para evitar cualquier pico en la demanda eléctrica, actualmente ya se está desarrollando la funcionalidad Smart Charging: recargas inteligentes que gestionen correctamente la información y los datos entre los vehículos y los propios puntos de recarga para optimizar el consumo de energía y así evitar picos de demanda, en función de múltiples aspectos como la potencia disponible, el número de vehículos que se cargan a la vez, las prioridades de recarga, horarios, etc.

Y recordamos que, gracias a las estaciones de recarga portátiles como las de Volkswagen, ¡sería posible realizar recargas en zonas de difícil o nulo acceso a la red eléctrica!

8. El mito que el VE es peligroso para los peatones porque es demasiado silencioso

Hace unos años esta cuestión no era un mito, era una realidad, ya que el VE se caracterizaba (y se caracteriza, de hecho) por ser completamente silencioso, cosa que no deja de ser otra de las principales ventajas del coche eléctrico.

Sin embargo, la ley ya establece una normativa al respecto, y ha determinado que todos los vehículos eléctricos deberán incorporar el SAAV, el Sistema de Aviso Acústico de Vehículos (en inglés le corresponden las siglas AVAS; Acoustic Vehicle Alerting Systems).

Este sistema activa un sonido desde que el vehículo arranca hasta los 20 km/h (en Estados Unidos hasta los 30 km/h) y también cuando circula marcha atrás. Si quieres saber cómo suena el AVAS, ¡te animamos a que descubras el siguiente artículo!

El SAAV no sólo afecta a los eléctricos, también se aplica a los híbridos, híbridos enchufables y los de pila de combustible de hidrógeno. Así pues, los vehículos ecológicos no sólo continuarán siendo más silenciosos y reducirán la contaminación acústica de las ciudades, sino que además ayudarán a aumentar la seguridad vial.

9. El mito que el ahorro de CO2 no es tan importante

Parece increíble que existan tales mentiras sobre el coche eléctrico, ¿verdad? Pues sí, existen, aunque te estalle la cabeza al escucharlas. Nosotros, simplemente, tratamos de contar hasta 100 (o 1.000, a veces) y rebatir estos argumentos con hechos probados.

Según el método de análisis Well to Wheel (del pozo de petróleo a la rueda, que tiene en cuenta el CO2 emitido al fabricar un eléctrico y en generar la electricidad que lo mueve), la fabricación de un eléctrico lleva asociado un 15% más de emisiones de CO2 que un térmico (básicamente por la producción de la batería), aunque esta diferencia queda compensada tras circular tan sólo 20.000km.

Por este motivo, cada vez son más las marcas que ponen esfuerzos en fomentar la sostenibilidad de sus procesos de producción para lograr vehículos totalmente neutros.

Según un reciente estudio de Transport & Environment, en el peor de los casos un coche eléctrico emite un 22% de CO2 menos que un diésel y un 28% menos que un gasolina. Este caso es teniendo en cuenta electricidad que proviene de la quema de combustibles fósiles, tanto en la fabricación de la batería como de la energía utilizada durante su uso. Y, aun así, ¡ahorramos toneladas de CO2!

¡Pero es que en el mejor de los casos ahorramos un 80% de CO2! Y eso sin olvidar que un eléctrico no genera ni partículas finas en suspensión ni dióxido de nitrógeno (NO2) como las emitidas por los diésel, gravemente perjudiciales para nuestra salud.

Y a medida que la energía provenga única y exclusivamente de fuentes renovables, este porcentaje aumentará hasta alcanzar más del 90% de ahorro en CO2.

10. El mito del reciclaje de las baterías

Este es el único punto que sí admitimos que genera un poco más de controversia, ¡pero también podemos llegar a rebatirlo!

Es cierto que el proceso de reciclaje actual de las baterías de iones de litio es un tanto complejo y no pueden llegar a reciclarse todos sus componentes, pero empresas como Northvolt trabajan para construir baterías con la mínima huella de carbono y con las más altas posibilidades de reciclaje a través de programas como Revolt.

Sin embargo, lo bueno de estas baterías es que generan una gran cadena de valor, ya que una vez agotada su vida útil, aún mantienen aproximadamente un 70% de su capacidad original. Eso significa que podemos darles una segunda vida e utilizarlas para el almacenamiento de energía doméstica o bien para almacenar energía solar o eólica, por ejemplo, y alargar su vida útil durante muchos años más.

Ejemplos claros serían la iniciativa llevada a cabo por el grupo Endesa, que utiliza más de 90 baterías recicladas en su central térmica de Melilla, o la solución xStorage de Nissan, que permite dar una segunda vida doméstica a las baterías de sus vehículos eléctricos.

Además, hay quienes afirman que dentro de unos años se habrá agotado el litio para fabricar baterías. Meeeeeec. Otro de los muchos mitos sobre el vehículo eléctrico. Se calcula que aún hay litio para fabricar 10 mil millones de vehículos eléctricos. Asimismo, la industria ha puesto todos sus esfuerzos en el proceso de reciclaje de estas baterías, que cada vez requieren menos litio, y en un futuro próximo se podrán reciclar hasta más del 95% de sus materiales.

Pero lo bueno y mejor es que pronto aparecerán en el mercado las nuevas baterías de estado sólido, que permitirán mayor autonomía, mayor seguridad, períodos de recarga más rápidos, mayor vida útil, reducción de costes y mayores posibilidades de reciclaje. Sin duda, ¡el futuro de la movilidad eléctrica!

¿Supondrán el adiós definitivo a todas las mentiras sobre el coche eléctrico?

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